Ases para principiantes

Los principiantes que no conocen las reglas del poker no debería coincidir con las persianas hasta el primer cambio que ases. Siendo más claros: los principiantes nunca deberían jugar lento. La cuestión es que cuando empiezas a jugar al texas hold’em no te interesa hacerte el listo. El espíritu ‘ganar un bote pequeño o perder un bote grande’ resuena cuando caen un par de ases en manos de principiantes. Tu habilidad para juzgar las situaciones que se producen tras el flop no es nada del otro mundo, así que deberías hacerte la vida un poco más fácil.

Para ello, debes subir y apostar fuerte antes del flop y seguir apostando en el flop.

Teniendo un par de ases en la manga lo que menos quieres es que haya más de tres jugadores en la mesa. Por eso es muy peligroso jugar una pareja de ases al principio de los torneos. Las ciegas son tan pequeñas que incluso aunque subas x5 muchos pensarían si igualarte o no. Tienes que estar dispuesto a dejarlo ir si no has invertido mucho y el resto de jugadores empieza a actuar de forma agresiva.

Igualmente, si hay mucho movimiento antes del flop, no temas hacer una apuesta de envergadura o meter la caja antes del flop con una mano como AA. Una apuesta x3 ante muchos que igualan la ciega nada más empezar ya no es una subida estándar. Tienes que adaptarte a los movimientos que se producen en la mesa y averiguar cómo minimizar el número de rivales.

Un principiante con ases siembre debería apostar o subir, pero si las cosas se ponen muy serias deberías ser capaz de dejarlo estar.